20061116

Carta a Antonio Burgos

El pásado sábado publicó el escritor un articulo un tanto "joio" en contra de la construcción de carrilis bici en Sevilla: http://sevilla.abc.es/20061111/opinion-firmas/inutil-carril-bici_200611111024.html, y no me he podido callar, esta ha sido mi contestación:

"Estimado y admirado D. Antonio:

Hay que ver la hartá de barbaridades que cuenta usted. ¿Y para esto cobra? Lo mismo sale mas barato regalar en cada periódico un capitulo de Benny Hill que pagarle a usted su minuta de "periodista". Esto último sin acritud, a titulo de guasa, que yo se que usted la entiende.

Vamos por parte, como dijo Jack el destripador. En Sevilla no caben mas carriles coche a no ser que demolamos la viviendas de los Remedios y de Reina Mercedes, para empezar.

¿Cuanta gente va al trabajo en bici?. Veintidosmiluna, según algunos medios hasta 22.000 y yo ( http://www.diarioadn.com/ciudades/sevilla/detail.php?id=16704 ), y no necesariamente para ir a trabajar ¿o todos los sufridos automovilístas usan el coche para trabajar? No me lo creo

Si los carrilis bici (imcompletos, de momento) los vé usted vacíos es porque aún hay automovilistas que se piensan dos veces el coger la bici entre tanto cafre al volante (¿esto no me lo negará, no?). Pero ya verá usted cuando los 77km estén terminados, ya verá usted a los ciclistas pegándose bofetás por usarlos.

Sr. Burgos, sevillano notable, si usted quiere una Sevilla mas sana, saludable y que se pueda disfrutar de ella, no siga con este discurso demagógico contra la construcción de carriles bici, (flaco favor le esta haciendo a la ciudad) o llegará el dia que tengamos que el vecino le meterá el coche en el salón de su casa porque no caben mas en las calles.

Le pongo como ejemplo su querida Feria sevillana, la mejor del mundo mundial ¿usted cree que cabemos todos los que la frecuentamos? ¿usted vería lógico que dejaran acceder a los coches (a motor claro) para aparcarlos en la puerta de la caseta? ¿y trasladarnos de una a otra en el utilitario? ¿a que no cabrían?. Pues lo mismo esta ocurriendo en Sevilla al paso que vamos. La diferencia estriba en que la fiesta del Real, efímera construcción, se puede cambiar de sitio, pero mi querida y amada ciudad ¿donde nos la podemos meter?

O ponemos remedio con otros sistemas de movilidad, por supuesto, no reñidos con el medio ambiente, saludables y económicos, o apaga y vamonos.

Espero reciba con agrado esta carta y le invito a que use la bici mas a menudo, y si es por carillis para tal efecto, mejor. Se dará cuenta de que no estamos solos

Siéntase abrazado por un usuario diario de la bici y admirador suyo desde pequeñito y ya son 38 febreros a cuesta"

Salud. PLUM

5 comentarios:

Radiohead_Cadiz dijo...

No soporto a Antonio Burgos. Una calle le puso su amiga Teo aquí en Cádiz. Su merito fue decir que "el gaditano nace donde le sale de los cojones" y hartarse de vino en Casa Manteca y en las peñas de Cádiz, supongo que de gañote, en carnaval.
Es el más claro ejemplo de que para ser intelectual no es necesario usar mucho el intelecto.
También dijo otra frase defendiendo la tortura de los toros donde mezclaba escritores e intelectuales con la "fiesta" nazional (con z)que no tenía desperdicio. Lo dicho, o no utiliza mucho el intelecto o es que dice la primera gilipollez que se le viene al coco.

Rossimilio dijo...

Y duran, y duran, y duran...

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Tranvías y bicicletas

Por ANTONIO BURGOS - ABC

Si éstas no son las contradicciones de la modernidad y del progreso, que venga Dios y lo vea. En materia de medios de transporte, lo más moderno resulta ahora que es lo más antiguo: la bicicleta y el tranvía. Volvemos a la bicicleta y al tranvía. Y a la diligencia porque aún no toca, demos tiempo al tiempo, que pronto irá la de Fernando Villalón por la vega de Carmona con sus mulas todas, castañas por más señas.

Trátase del discurso de la justificación democrática de todo lo que hace la izquierda. Hagan lo que hagan los progres, es modernidad. Por el contrario, haga lo que hagan los conservadores...

-Los conservadores, no, usted: los fachas. A los conservadores no les conceden ni la conservación de su nombre. Todo lo que no sea de izquierdas es facha. Y, por el contrario, los fascismos y totalitarismos de izquierda, como el comunismo, nunca son fachas. A la derecha nunca se le reconoce el valor de lo democrático. Y a la izquierda se le regala el valor de lo democrático aunque, como en caso del comunismo y de las dictaduras del proletariado o de lo políticamente correcto, sea su negación ontológica.

Imaginen que fuera la derecha la que quisiera que a nuestras ciudades volvieran los tranvías y las bicicletas. Ya estoy escuchando el discurso de los progres:

Los fachas quieren siempre volver a los tiempos en que podían engañar al pueblo y detentar el poder oligárquico. Pero el pueblo ya no se resigna a ir hacinado en los tranvías como en los años del hambre, sino que ha conquistado el derecho al coche propio. ¡Claro, ellos quieren seguir con sus coches lujosísimos, y condenar al pueblo al tranvía o a ir al currelo de salario de hambre en bicicleta!

Este discurso sería pronunciado por toda la progresía si la chorrada descabellada y trasnochada del tranvía y de las bicicletas se les hubiera ocurrido a los conservadores. Si me apuran, es el discurso de la lógica. El que ahora nadie se atreve a pronunciar frente a la dictadura de lo ecológicamente correcto. Si no hubiera sido suprimido como signo de progreso, el tranvía sería todo lo que quieren simbolizarnos con él: el respeto al medio ambiente, la ausencia de contaminación, los pajaritos cantan y las nubes se levantan. Pero los tranvías traen los peores recuerdos de una postguerra de hambre, cartillas de racionamiento y negación de libertades; de alpargatas, chaquetas vueltas, abrigos raídos, carros de mulas, tuberculosis y niños con mocos. Los tranvías representan la España que acababa de pasar una guerra, que estuvo encantada cuando le llegó su tardío Plan Marshall con los americanos que regalaban leche en polvo y queso rosa en las escuelas. Los tranvías son de película de Pepe Isbert, con Manolo (Morán) guardia urbano, José Luis Ozores de taxista y Gracita Morales de criada. De la España gloriosamente olvidada. Los tranvías son como excavar en la fosa de la tumba del subdesarrollo, del atraso, del analfabetismo y del hambre.

No hay nada más franquista que un tranvía, joé.

Y la bicicleta, ni te cuento. La bicicleta es de película neorrealista de los años 50, no de nuestro próspero hoy de multicines. Vittorio de Sica y «Ladrón de bicicletas». Bardem y «Muerte de un ciclista». Cuando tener una bicicleta era poseer un tesoro. La bicicleta es un madrugón de hambre, con el estómago vacío, con un canasto amarrado con guita en el transportín, donde va un puchero frío y pedalea camino del andamio un albañil cargado de hijos que vive en un patio de vecinos. La bicicleta es símbolo del tiempo de las restricciones eléctricas, de las riadas. De la dictadura. De las noches de Radio París o de La Pirenaica. Del tiempo de negación de las libertades y del bienestar. De cuando nadie se podía comprar un coche. Pero, nada, hijos: hay que volver a aquel ominoso símbolo como contradictoria prenda de modernidades y ecologías. Los chinos sí que van en bicicleta, y ya ven los salarios que tienen los chinos y la dictadura que tienen los chinos.

Volvemos al tranvía y a las bicicletas. ¿Qué modernidad ni qué niño muerto? Qué antigüedad con olor al desinfectante que el acomodador pasaba echando por la penumbra de hambre y pipas del cine de reestreno. Toquemos madera: total, mientras que con el tranvía y las bicicletas no vuelva la dictadura...

http://www.abcdesevilla.es/20061116/opinion-firmas/tranvias-bicicletas_200611161106.html

PLUM dijo...

Asi es, ¿que te puedes esperar de un "periodista" de nivel nazional (con Z) que lo echaron del ABC por reaccionario? Luego ha vuelto, claro, a continuar con su "kale borroka articulera".

Seguro que es de los que se quejan de que el maratón se haga un domingo por la mañana y que le corten el tráfico para no poder ir a desayunar a la plaza de Cuba en los Remedios. (Esto es verídico, de un nota que mandó una carta al ABC el lunes después del maratón de 2004)

Asi nos va

Salud. PLUM

Anónimo dijo...

PLUMCETE, yo ni siquiera "admiro" a este tío, se vende muy fácilmente, algunas veces se cree gracioso sin serlo (la mayor parte), aparte de creerse el centro del mundo sevillano.
En fin, que es un meapilas que se la coge con papel de fumar, y muy muy clasista....un perfecto imbécil, vamos......CON acritud, jajaja.
Un abrazo

PLUM dijo...

Yo es que intentaba hacerle un poco la pelota, pero no ha habido forma, jajajaj
Salud. PLUM